Buenos días,
Vivimos en sociedad donde nuestro YO lo forma en parte nuestra relación con el resto de personas. A pesar de que nos empeñemos en ser nosotros mismos, en tener nuestra propia personalidad cuando estamos en contacto con la gente pues nos "adaptamos" a ellos. Esto es básico para poder vivir "tranquilo" y vivir en comunidad. Si nuestra opinión difiere de la del resto pues podemos tener un "posible" conflicto, y por ello tratamos casi siempre de encontrar un punto intermedio. Pero hay veces en las que nuestro punto de vista no es el que tienen el resto, que nuestras acciones no son iguales a las del resto y se salen de lo considerado "normal" por la sociedad, pero ¿Qué es lo que sucede entonces?
Lo más probable es que la gente te critice, que te juzgue y te tache de "extraño". A veces esa crítica defiende su postura por ignorancia, por sólo pensar algo diferente o por "prejuicios" caducos y sin sentido. El problema es que la sociedad lo critica TODO: si tienes mucho dinero es porque "has robado", si vistes bien es porque "no tienes un buen interior", si apoyas causas "eres un reaccionario"...a la gente le encanta poner "etiquetas" y el deporte nacional pasa por criticar al que está al lado. Es cierto que TODOS (me incluyo) lo hacemos pero debemos de evitarlo porque la mayoría de las veces nuestras críticas son muestra de nuestras carencias (envidias o complejos).
Quiero acabar esta pequeña reflexión diciendo que NO nos debe importar lo que piense el resto de nosotros, ya que si prestamos atención a eso estaremos gastando nuestro tiempo y energia de manera absurda. Debemos de ocuparnos de solucionar nuestra vida que con eso ya tenemos bastante, y tratar de no dar importancia al "que dirán" que tantas veces nos limita en nuestras acciones.
Os dejo una versión de Blasco Ibañez del clásico de Brassens "La mala reputación" y dice así:
En mi pueblo, sin pretensión,
tengo mala reputación.
Haga lo que haga es igual
todo lo consideran mal.
Yo no pienso, pues, hacer ningún daño
queriendo vivir fuera del rebaño.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
Todos, todos me miran mal,
salvo los ciegos, es natural.
En la fiesta nacional
yo me quedo en la cama igual,
que la música militar
nunca me supo levantar.
En el mundo, pues, no hay mayor pecado
que el de no seguir al abanderado.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
Todos me muestran con el dedo,
salvo los mancos, quiero y no puedo.
Si en la calle corre un ladrón
y a la zaga va un ricachón
zancadilla pongo al señor
y aplastado el perseguidor.
Esto sí que sí, que será una lata
siempre tengo yo que meter la pata.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
todos tras de mí a correr,
salvo a los cojos, es de creer.
tengo mala reputación.
Haga lo que haga es igual
todo lo consideran mal.
Yo no pienso, pues, hacer ningún daño
queriendo vivir fuera del rebaño.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
Todos, todos me miran mal,
salvo los ciegos, es natural.
En la fiesta nacional
yo me quedo en la cama igual,
que la música militar
nunca me supo levantar.
En el mundo, pues, no hay mayor pecado
que el de no seguir al abanderado.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
Todos me muestran con el dedo,
salvo los mancos, quiero y no puedo.
Si en la calle corre un ladrón
y a la zaga va un ricachón
zancadilla pongo al señor
y aplastado el perseguidor.
Esto sí que sí, que será una lata
siempre tengo yo que meter la pata.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
No, a la gente no gusta que
uno tenga su propia fe.
todos tras de mí a correr,
salvo a los cojos, es de creer.
Este es el vídeo:
Bicos mil
Bob