Buen día,
Vivimos obsesionados con alcanzar la dichosa felicidad. Compramos y leemos libros de autoayuda, nos apuntamos a la moda del coaching, yoga, taichi, meditación ... y todo con el fin de estar más en contacto con nosotros mismos. La solución la tenemos en nosotros mismos, en nuestro interior.
En este loco mundo occidental que nos ha tocado vivir el ritmo es frenético, lo que importa es hacer muchas cosas, hacer más que el de al lado, saber más novedades de actualidad, mostrar que llevamos una vida muy activa, que viajamos y enseñar fotos, que en el trabajo hacemos muchas reuniones y acabamos tarde, nos gusta saber mucho del resto y opinar sobre el que tenemos al lado.
Mucha gente se pasa la vida comparándose con el resto, que si el otro dice esto, que si mira que con lo que tenía y se ha gastado todo (eso es pura envidia de que no tenemos lo que tenía), que si mira que va de compra todos los días (es que quizás a ti te gustaría ir y no puedes), no es fácil no caer alguna vez en compararse con el resto pero tenemos que luchar por hacerlo lo menos posible. Mucha gente tiene miedos e inseguridades y por cubrirlos se mete con el que tiene al lado. El nivel de cotilleo y critiqueo es escandaloso y me pregunto yo ¿de qué nos sirve? ¿para que utilizar tanto tiempo y energía e hablar sobre el resto? ¿no sería mejor el ocuparse de nuestra vida? Si empleásemos nuestra vida en intentar mejorar nuestros defectos en vez de buscar los del resto nos iría mucho mejor.
Debemos de tratar de ser más PERSONA, de empatizar más con el que tenemos al lado, de tratar de ver lo positivo de esa persona. Esta manera de actuar creo que nos llevará a vivir más en paz con nosotros mismos, a ser más felices y vivir en conexión con nosotros mismos.
Os dejo un tema que habla de eso:
Un besazo para los que quieren ser personas