miércoles, 26 de febrero de 2014

Solidaridad


Buen día,

Es lunes 17 de Febrero de 2014 y os escribo desde un hotel de la Cruz Roja de Burundi. Finalizado mi practicum y con varios días libres he decidido pasarme por Bujumbura para intentar echar una mano. El paso domingo 9 de febrero se produjeron hechos de esos que nunca gusta contar. En las últimas horas de la tarde el tiempo en forma de tormenta castigó de manera inconmprensible algunos varios periféricos de la capital de Burundi. El resultado 60 personas muertes y más de 12.000 personas que lo han perdido todo.
El estar en un país donde mucha gente no tiene casi nada te hace pensar. Te hace replantearte cosas. Ver lo que en realidad es importante y lo que no lo es. Muchas veces vivimos preocupados por la obsesión de “tener”. Pero esas cosas ¿nos ayudan a ser felices? Si basamos nuestra felicidad en sólo cosas materiales debemos de revisar nuestro sistema de valores. Los valores universales deberían de ser la base de nuestro día a día. Esos de igualdad, libertad y fraternidad. Vivimos en una época marcada por la dichosa crisis, pero quizás esa crisis no sea sólo económica y si una crisis de valores. Una crisis de identidad.
Después de varias horas de negociaciones y poder encontrar un sitio donde dormir, he podido entrar a uno de los campos de refugiados de Kinama. Me recibieron decenas de niños y niñas de todas las edades con el ya conocido de guerra: “muzungu”. Pero el de ayer era uno diferente. Venía de gente que lo ha perdido todo. El escuchar esa frase de sus bocas de te deja sin palabra. Mi labor es la de jugar, la de cantar, reir e intentar hacerles olvidar (aunque sea por unas horas) su dura realidad.
La verdad es que la manera que tienen estos niños de acogerte es maravillosa. Desde el minuto 1 te saludan, te dan la mano y todo lo que les propongas les parece genial. Hicimos algo de deporte, cantamos en español, en ingles y ellos me aprendieron algunas de sus canciones. Fueron sólo 3-4 horas pero esos niños tienen un pedacito de mí. Como te miran, como te abrazan. Eso es lo que vale y da sentido a mi experiencia.
No suelo ser de los que piden  pero lo he visto muy de cerca y la verdad es que lo necesitan.
Como una imagen vale más de mil palabras aquí os la dejo:
Bicos mil

sábado, 15 de febrero de 2014

Alegría

Buenas tardes,


“La vida se vive en los aeropuertos” Me decía un “buen amigo”. Si pienso en mi propia experiencia puedo ver que en los aeropuertos se han producido muchas grandes experiencias en mi vida. La primera salida al extranjero con mi Erasmus. Mi búsqueda de empleo, y primer período largo en el extranjero. La primera vez que crucé el charco con el especial viaje a India, y ahora mi gran aventura africana. El salir y estar lejos de tu entorno lo considero algo imprescindible para madurar, para ser persona.
10 días. Ese es el tiempo que queda para pisar estaré en tierras españolas. Para ello realizaré varios miles de km, diversos aviones y tardaré un par de días en llegar a casa, pero la verdad es que eso no me preocupa. Ese viaje será parte de mi experiencia y me servirá para reflexionar sobre estos 6 meses. Además el ver a mi gente cercana me dará fuerzas y energía para hacer más llevadera la experiencia.
Pero este no es un simple viaje de vuelta. Como en todos los viajes que nos marcan una pequeña parte de nosotros se queda en el lugar que venimos. Una pequeña parte de mi corazoncito se quedará en Burundi. En sus miles de niños y sus hermosas sonrisas. Esa es una de las cosas que más me llevo de aquí, la alegría de sus gentes. Su trabajo diario por “vivir” y salir adelante en un país en el que la vida no es nada sencilla.

Os dejo un poco de alegría:
A-le-gría uh!!
A-le-gría Yes!
Cantamos como é bo
Ser alegre todo o día!

Nos vemos en unos días
Bicos Mil
 
Nos vemos en unos días
Bicos Mil